Y… ¿de qué va el libro?

niños juegan“El juego libre: fuente de felicidad” es un libro que no solo reivindica recuperar el juego libre para niños y niñas, sino que mira más de cerca diferentes aspectos de una actividad que se ha ido perdiendo peligrosamente en los últimos tiempos.

Después de las primeras consideraciones y definir qué es el juego, y ver ejemplos de juego en un amplio espectro de situaciones y edades, vemos dónde y quiénes juegan. ¿quiénes? ¿dónde? Si, porque creer que el juego es algo exclusivo de la infancia es un error, y también lo es pensar que solo se juega en los espacios reservados para ese fin.

No dejar jugar a los niños como, cuando y donde quieren es limitar su desarrollo y su persona. Esto no queda sin consecuencias, por eso, dedicamos un capítulo exclusivamente a reflexionar sobre las consecuencias que puede tener si los niños dejan de jugar para ocupar su tiempo con actividades dirigidas. Resulta interesante también preguntarse ¿en qué momento los niños dejaron de jugar?

Un punto clave en este tema es hacer un acercamiento a un hecho asumido por la mayoría y cuestionado por pocas personas: el capital nos dirige la vida, pero también maneja los deseos y las actividades de nuestros hijos. Por eso lanzamos la pregunta ¿por qué al capital no le interesa que los niños jueguen juntos?

Dos aspectos imprescindible en la convivencia y en el sistema de valores de los individuos pero también a nivel colectivo, son las relaciones intergeneracionales y el complejo mundo de la igualdad de género. ¿Juegan niños y niñas a las mismas cosas? ¿Hay entendimiento entre las diferentes generaciones de las familias?

Obviamente, en un libro dedicado a reflexionar sobre distintos aspectos del juego infantil, no puede faltar un capítulo sobre las tecnologías. Parece evidente que el mundo informático y virtual nos tiene a todos atrapados de un modo u otro, pero ¿qué ocurre con el juego de los niños?

No es un libro de recetas, ni tampoco un guión, ni pretende dar respuestas únicas a las preguntas y dudas que todos tenemos respecto a la relación con los hijos o alumnos. No vende ningún método ni tampoco traza ninguna estrategia a seguir. Pero si abre la mente y el corazón, intenta -en resúmen- ayudar a conocer mejor el mundo infantil, hacer que seamos capaces de ver el mundo con los ojos de niñas y niños y quizá así ayudar a que sean más felices.

 

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